Premio Príncipe de Asturias para experta en urbanismo y globalización

La socióloga holandesa Saskia Sassen (La Haya, Holanda, 1949), experta en asuntos urbanos y globalización, ha obtenido el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2013.

Impulsora del concepto de ciudad global, actualmente aceptado y utilizado en todo el mundo, Saskia Sassen es una de las sociólogas de mayor prestigio internacional en áreas como la dimensión social, económica y política de la globalización y estrategias urbanas. Doctorada en la Universidad de Notre Dame (Estados Unidos) en 1974, actualmente ocupa la cátedra Robert S. Lynd de Sociología de la Universidad de Columbia y es miembro del Committee of Global Thought de dicha institución. Es, además, profesora visitante de la London School of Economics and Political Science.

Sassen es la única mujer que aparece entre los diez primeros científicos sociales del mundo, según el ranking del Social Science Citation Index de la última década, en el que figuran también Anthony Giddens, Jürgen Habermas, Zygmunt Bauman y Alain Touraine, todos ellos Premios Príncipe de Asturias.

El jurado ha valorado "su gran prestigio internacional, tanto desde el punto de vista de su actividad docente e investigadora en Europa y Estados Unidos como por el alcance e influencia de sus ideas". "Una de sus mayores aportaciones es el concepto de ciudad global, actualmente aceptado y empleado en todas las ciencias sociales" concluía el fallo.

Para Sassen, según ha recordado el jurado, las ciudades globales forman redes que concentran el poder de decisión y nuevas relaciones entre territorio, autoridad y derechos, diluyendo así el papel de las fronteras. En ellas se generan también grandes desigualdades y segregación social debido, entre otras causas, a las diferencias en el acceso a las tecnologías de la información. Como asesora de las Naciones Unidas, Sassen ha desarrollado investigaciones decisivas sobre los asentamientos humanos sostenibles.

Sus principales obras son 'Movilidad del trabajo y capital' (1988), 'La ciudad global' (1991), 'Territorio, autoridad y derechos: de los ensamblajes medievales a los ensamblajes globales' (2006) y 'Una sociología de la globalización' (2007), en las que analiza temas como el empobrecimiento de las clases medias y sus dificultades de acceso a las telecomunicaciones, lo que determina desigualdades sociales y segregación social.

Otros títulos de su bibliografía, que ha sido traducida a 21 idiomas, son: 'Ciudades en la economía mundial' (1994), '¿Perdiendo el control? La soberanía en la era de la globalización' (1996), 'Contra geografías de la globalización: género y ciudadanía en los circuitos transfronterizos' o 'Nuevas geopolíticas'.
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Ciudades de EEUU quieren atraer migrantes

La preocupación de que los inmigrantes podrían quitarle empleos a los estadounidenses son prevalentes, pero algunas ciudades en Estados Unidos están tomando una perspectiva diferente: les están abriendo las puertas a los inmigrantes con la idea de revertir a largo plazo el descenso de la población.

Las ciudades, la mayoría en la región central norte y central atlántica de EE.UU., están apostando a que atraer personas nacidas en el extranjero puede impulsar la creación de empresas y reavivar vecindarios decaídos. Las medidas varían, desde proclamaciones para dar la bienvenida a inmigrantes, contratación de personal dedicado a captar a nuevos residentes y traducción de sitios web del gobierno, hasta esfuerzos de conectar a estudiantes internacionales con empresas locales.

“Hemos tenido a vecindades devastadas por la pérdida de población, y la única forma de reconstruirlas es trayendo a nuevas personas aquí”, indicó el concejal de la ciudad de Pittsburgh, Bill Peduto, un candidato a la alcaldía que en su plataforma de campaña incluye una propuesta para atraer inmigrantes.

Los esfuerzos son más evidentes en los estados del llamado cinturón industrial de EE.UU., una región fuerte en la manufactura, que hace un siglo era un destino principal para inmigrantes. Sin embargo, durante el auge de la inmigración de décadas recientes, los recién llegados descartaron en buena parte a Detroit, Cleveland y St. Louis conforme la industrial fabril allí —y en otras ciudades de la región— se debilitó. Optaron en lugar por ciudades como Phoenix y Dallas.



Entre 2000 y 2011, el cinturón industrial, que se extiende desde el oeste de Pensilvania hasta el Río Mississippi, comprendió a 18 de las 25 ciudades con la reducción más rápida de población en el país. Su proporción de residentes nacidos en el exterior se mantuvo bastante rezagada comparada al promedio nacional de alrededor de 13%, con menos de 5% en algunas ciudades.Pittsburgh y Dayton, en Ohio, por ejemplo, registraron una reducción de sus poblaciones, y no disfrutaron del auge inmigratorio nacional caracterizado por un aumento de 25% de residentes nacidos en el extranjero en la última década, comparado con un incremento de 8% de los residentes nacidos en EE.UU.

En St. Louis, la agencia local de desarrollo económico contrató en marzo a Betsy Cohen, una ex ejecutiva de la división Purina, de Nestlé SA, para que lanzara los primeros programas de la ciudad para atraer extranjeros. La población se ha reducido en casi dos tercios a 318.000 habitantes desde su punto máximo en los años 50.

En una mañana reciente, mientras escuchaba una lección de español en su auto, Cohen se dirigió a una reunión con líderes empresariales y gerentes locales en las afueras de St. Louis.“Imaginen esto: para 2020 —con su ayuda, con mi ayuda— tenemos la tasa más rápida de crecimiento de inmigración”, les dijo a un grupo de líderes empresariales de origen asiático.

Estas iniciativas contrastan con las de Arizona, Alabama y otros estados, en donde las preocupaciones de que los inmigrantes indocumentados podrían quitarles empleos a los trabajadores nacidos en EE.UU. y aumentar los costos del gobierno han contribuido a impulsar una implementación más estricta de las leyes de inmigración. Demandas y acciones judiciales de líderes empresariales y activistas de derechos civiles han moderado la tendencia a nivel estatal, y ahora el debate se ha concentrado en gran parte a nivel federal, en donde el Senado sopesa una reforma a la política inmigratoria.

Los economistas difieren sobre el impacto de los inmigrantes sobre la actual fuerza laboral y los salarios. Los promotores de los esfuerzos de reclutamiento en el cinturón industrial dicen que deben tener cuidado de evitar la resistencia de los ciudadanos que podrían sentirse rezagados.

Según los investigadores, la decisión de los inmigrantes sobre el lugar donde se establecerán es definida en gran parte por vínculos familiares y la disponibilidad de empleo, lo que complica las iniciativas en lugares donde el crecimiento es lento.

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Entrevista al nuevo Presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades

Santiago Rebolledo, es el nuevo presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades, AChM. Es sociólogo y su trayectoria como municipalista comienza como concejal en la municipalidad de La Cisterna y este es su tercer periodo como alcalde. En el período anterior fue miembro del directorio y ha sido presidente de la Comisión de Seguridad Ciudadana. Rebolledo fue además encargado Internacional de la AChM y presidente y jefe de las delegaciones oficiales de Chile en las que representó a todo el municipalismo en los dos últimos congresos mundiales de la CGLU –Ciudades y Gobiernos Locales Unidos, realizados en Corea del Sur (2007) y Ciudad de México (2010).

- Con esta nueva institucionalidad de la AChM ¿cómo recibe usted el respaldo de ser el primer presidente elegido vía democrática?

Es un momento histórico para la AChM. El mundo del asociativismo municipal exigía que sus autoridades fueran electas democráticamente. Tenemos un nuevo país, con una ciudadanía que exige de sus autoridades mayor transparencia en sus actos públicos y profundización de la democracia.

Tenemos ciudadanos más empoderados y creo que debemos ser ejemplo y modelo a seguir. En este contexto de democratización de nuestra ACHM, no solamente en el directorio nacional si no que con la nueva Ley de Asociatividad determinaremos -en una elección democrática- las nuevas autoridades en las asociaciones regionales o en las diferentes asociaciones de carácter temática y territorial que se están formando en el país. Eso fortalece al municipalismo en Chile porque queremos Potenciar los gobiernos locales empoderando a los alcaldes y concejales del todo el país.

- En mayo próximo, la AChM cumple 20 años desde que fue fundada por un grupo de Alcaldes y Concejales liderados por el ex alcalde de Santiago, Jaime Ravinet ¿Cuál es su evaluación de la institución respecto de estos 20 años de vida?

Desde su creación la AChM ha jugado un rol protagónico en el desarrollo del  municipalismo chileno. Hemos sido contraparte permanente de los diferentes gobiernos para resolver los problemas coyunturales del municipalismo, pero debido al exacerbado centralismo que vive Chile, hay una deuda muy grande con los municipios del país.

Los municipios somos la primera entrada de los ciudadanos al Estado. Nuestros vecinos no van a solucionar sus problemas a los ministerios, van a los municipios y la gente cree que nosotros poseemos más potestades de las que tenemos, y tampoco tenemos los recursos suficientes. Chile,  en el contexto latinoamericano, es el país con peor índice en materia de administración municipal directa del presupuesto. Sólo administramos el 7% del presupuesto del Estado chileno; los municipios bolivianos y paraguayos, 15%; las Intendencias de Argentina arriba del 25%; las prefecturas brasileñas, con una tremenda revolución municipal que hizo el ex Presidente Lula y que lo ayudó a catapultarlo como Presidente de la República, debido a que tuvo una preocupación central por el tema local. Ellos manejan alrededor del 30% -o más- del presupuesto público. Para qué hablar de los países europeos o escandinavos, donde los municipios son relevantes en el proceso de desarrollo de sus respectivos países.

- Usted liderará la Asociación por un año ¿Cuál va a ser la impronta de este nuevo período?

Trabajaremos por un cambio cultural de nuestra clase política. Nos focalizaremos en los temas locales y municipales. Planificamos una agenda descentralizadora para pasar de administraciones a gobiernos locales y para eso necesitamos que los alcaldes y concejales jueguen un rol más protagónico. Esta articulación no es fácil porque necesitamos movilizarnos para exigir nuestras reivindicaciones históricas y eso lo estamos conversando a nivel de nuestra directiva y, si es necesario, nos movilizaremos para golpear la mesa al centralismo exacerbado.

- Este año de elecciones ¿qué esperaría usted de las propuestas presidenciales en torno al municipalismo y al desarrollo local?

Queremos tener reuniones con todos los candidatos a la presidencia de la república y compromisos concretos de esos candidatos cuando lleguen a la presidencia. En los últimos 20 años los presidentes de la República nos han firmado una serie de compromisos en materia de descentralización del Estado para dar más autonomía a los municipios, para resolver los déficit, para tener mayores atribuciones y financiamiento, para tener los recursos suficientes para educación o doblar la subvención escolar y, no ha pasado nada. Sólo la han aumentado un 3,5%.

Este gobierno nos tiene firmado 10 áreas de trabajo. Tenemos sus compromisos firmados en la sala central de la AChM y hemos avanzado muy poco, entonces ¿cómo exigimos que esto se cumpla?: Sólo movilizándonos. Esas herramientas de movilización tenemos que definirlas, pero ya no podemos quedarnos callados, ni jugar un rol en el que el Estado centralista nos apabulle, nos pase por encima.

Muchas veces a los alcaldes se les entregan ciertos recursos financieros vía Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) u otras instancias de fondos sectoriales, entonces nos dicen: “Quédese tranquilo alcalde que con esto hemos cumplido”.  Hoy nos cuestionamos cómo hacemos para que efectivamente juguemos un rol mucho más colectivo como Asociación, mucho más empoderados y unidos para darle protagonismo al tema municipal y eso lo desarrollaremos, exclusivamente, aquellos que somos actores del municipalismo en Chile.

- A propósito de lo que  comenta ¿Qué llamado haría usted a los alcaldes y concejales del país en este período que comienza?

Los llamaría a trabajar más unidos. Tenemos que liderar un cambio cultural que signifique que los alcaldes tengamos un sentido más colectivo de la lucha de nuestras demandas históricas. Eso es nuestra Asociación. Si seguimos trabajando sólo con la mirada pegada en nuestros territorios y nuestras comunas, vamos a seguir siendo postergados por los gobiernos centralistas y su presidencialismo exacerbado.

Hago un llamado a la unidad del municipalismo en Chile. Si nos disgregamos, nos dividimos.     Eso no le hace bien a la lucha que tenemos que dar. Ese es el concepto: lucha, reivindicaciones de las demandas históricas del municipio y definiciones que tenemos que hacer con los gobiernos de turno. A mi parecer el actual gobierno del Presidente Piñera no nos ha cumplido, pero tampoco los gobiernos anteriores. Descentralizar es tarea del Estado, por eso llamo a la unidad.

Los municipalistas sabemos que tenemos desigualdad territorial y esto lo enfrentaremos en los próximos gobiernos. Trabajaremos para extinguir flagelos como la desigualdad en comunas ricas que tienen presupuestos millonarios y que tienen la misma población que comunas con presupuestos de país subdesarrollado. Eso no puede ser! Esa desigualdad territorial es la que enfrentaremos como Asociación en pos de avanzar potenciando al municipalismo chileno.

Alcaldes colombianos piden más autonomía y descentralización

Con la presencia de por lo menos 700 alcaldes de todo el país, se lleva a cabo desde hoy miércoles 17 de abril en Cartagena el Congreso Nacional de Municipios, evento que será clausurado el próximo viernes por el presidente Juan Manuel Santos. Y el clamor parece ser el mismo de siempre: más autonomía y descentralización para estos entes territoriales, los más cercanos a la ciudadanía y donde se siente de verdad las carencias y necesidades de la gente.

En diálogo con El Espectador, el director ejecutivo de la Federación Colombiana de Municipios, Gilberto Toro Giraldo, advierte que desde el Gobierno Central existe mucha desconfianza y estigmatización, y plantea algunos de las propuestas que se le harán al jefe de Estado: una contrarreforma al nuevo sistema de regalías, reelección inmediata o ampliación del período institucional y que se flexibilice la aprobación de los proyectos de desarrollo local. Claro, también habló del proceso de paz y del apoyo condicionado a éste.

Pasan los años, pasan los gobiernos y el panorama sigue siendo el mismo: abandono y falta de atención del Gobierno Central para con los municipios. ¿Qué es lo que piden ustedes exactamente?

Es claro: si el Gobierno cree en la autonomía y en la descentralización tiene que devolver la confianza a los alcaldes y alcaldesas del país. Y tiene que contribuir con hechos concretos como, por ejemplo, devolverle a los municipios la competencia en agua potable o en educación.

Queremos también que el Gobierno Nacional reconozca las competencias y la autonomía que deben tener los municipios en la prestación de algunos servicios de salud. Queremos que en materia de vías terciarias, los recursos lleguen a los municipios para que los alcaldes, concertadamente con las juntas de acción comunal, los aplique dónde están los problemas reales. En síntesis, buscamos que se vuelva entregar a los alcaldes la responsabilidad que el Constituyente Primario quiso: que el municipio, como la entidad más cercana del Estado con la gente, pueda responder de una manera ágil, eficiente y oportuna a sus necesidades.

¿Cuándo pide autonomía en algunos servicios de salud a qué se refiere?

Actualmente en Colombia hay solo cinco ciudades con hospitales de alta complejidad, a donde hay que llevar a los pacientes más críticos. No tenemos telemedicina, ni transporte aéreo médico. La gente se muere porque no aguanta ni siquiera la respuesta a una tutela. Las noticias informan de las muertes en las grandes ciudades porque son inocultables; por eso conocemos que la gente se muere en las puertas de los hospitales por falta de atención. Pero esa situación es mucho grave en todos los municipios del país.

No pretendemos que en cada municipio haya un hospital de segundo o tercer nivel, pero sí tiene que haber uno de primer nivel o un centro de salud bien dotado que cuente con la capacidad de atender en primera instancia las enfermedades que no requieren una amplia complejidad en su atención. Pero además, necesitamos que haya programas de prevención, y para eso los municipios deben tener los recursos y la capacidad de ejecutar los programas para evitar que la gente se enferme.

Todo eso nos lo han quitado. Adicionalmente, necesitamos que en los municipios no haya médicos rurales sino médicos de verdad, pero para poderlos llevar hay que pagarles bien. Son muchos temas y lo cierto es que pretender desconocer la importancia y el rol que tienen los municipios para la mejor prestación de los servicios sociales del Estado es un despropósito y una equivocación. Por eso es que muchos programas no están dando resultados.

¿Cómo cuáles?

Por ejemplo en agua potable. Se avecina ya el plazo para ver si Colombia cumplió con las metas del milenio y perdimos seis años en materia de llevarle cobertura y agua potable a todos los municipios del país. El Gobierno anterior no nos quiso hacer caso cuando le dijimos que los planes departamentales de agua estaban destinados al fracaso. Nosotros siempre dijimos que desde los gobiernos departamentales no se podían resolver los problemas de los municipios.

Me habla del Gobierno anterior, ¿y el de ahora que ha hecho frente a eso?

Pues hoy parece que la solución es más dura que la enfermedad, porque resulta que los recursos se los quitaron a los departamentos y se los llevaron para entidades del gobierno central. Para que haya desarrollo y bienestar no hay que inventar la rueda, eso ya está inventado. Los países más desarrollados han demostrado que entre más descentralización y más autonomía hay más bienestar y desarrollo, pero en Colombia, de entrada, desconfiamos de los alcaldes y alcaldesas. Pareciera que fuera de Bogotá todos son corruptos y eso es gravísimo para la institucionalidad.

Por cierto, la propuesta de la reelección inmediata de alcaldes sigue en pie. ¿Será que esta vez sí hay ambiente en el Gobierno y en el Congreso para sacarla adelante?

Creo que el presidente Santos le quiere apostar a tener una buena relación con los alcaldes del país y que el Congreso es consciente de que son unos líderes muy importantes a la hora de ayudar a que el ejercicio democrático les de buenos resultados. Por tanto, no pueden desconocer el clamor que hemos planteado de que se den reformas concretas. Estos alcaldes son elegidos por cuatro años, pero en realidad tienen gobernabilidad de un año y seis meses por lo de la Ley de Garantías en las elecciones al Congreso o la demora en la aplicación del nuevo sistema general de regalías. Es absurdo y la gente no lo entiende, y lo que cree es que el alcalde es un incumplido, cuando en realidad ni ha tenido tiempo ni recursos para trabajar. Por eso estamos planteando que se considere seriamente que para fortalecer la gobernabilidad y la democracia y para lograr condiciones reales de desarrollo, se apruebe la reelección inmediata o se amplíe el período, no solo de los alcaldes sino de todos los servidores públicos, desde el presidente, pasando por gobernadores y alcaldes, además de concejos y asambleas.

¿Ampliar el período a seis años, como lo propuso la exsenadora Piedad Córdoba y ahora el Partido Conservador?

A nosotros nos parece muy lamentable que haya personas que quieran apropiarse de iniciativas que vienen de largo plazo. La de ampliar el período a seis años es una propuesta que viene de la Federación Colombiana de Municipios. Los alcaldes están padeciendo las consecuencias de no tener un período adecuado para sacar adelantes sus planes de desarrollo.

O sea que el proyecto de Nuevo Régimen Departamental, aprobado recientemente en el Congreso, es un saludo a la bandera…

Ayudó en algo, por ejemplo, se avanzó en el tema de los Contratos Plan, que ayudan mucho a integrar los niveles del Estado para que aporten los recursos que apunten a resolver problemas concretos en las regiones. También el tema de la asociativitad municipal es bueno. Pero yo sí creo que se quedó corto frente a todo lo que necesitan los municipios para garantizar una buena gobernabilidad.

Los municipios siguen pidiendo una revisión del nuevo régimen de regalías, ¿exactamente en qué sentido?

Pedimos dos cosas: primero, que se conserve en el actual sistema esa redistribución equitativa de los recursos, es decir, que los municipios que nunca recibían regalías ahora tengan esa posibilidad. Incluso los grandes municipios productores ya aceptaron eso. Pero lo que no podemos aceptar es que esos recursos lleguen tan condicionados y tan amarrados, tan sometidos a unos órganos colegiados de administración y decisión (OCADS) donde el alcalde es minoritario y está a merced de los caprichos de los funcionarios de Planeación Nacional o del gobernador, con el agravante de que hay sitios donde el alcalde no tiene una buena relación con el gobernador. Creemos que esa es la expresión máxima de desconfianza con los alcaldes y evidencia que hay una estigmatización.

Mejor dicho, quieren una contrarreforma al sistema de regalías…

Así es, una contrarreforma constitucional que elimine los OCADS. No importa que se mantenga el tema de los proyectos, que los tengan que hacer los municipios, que haya que demostrar que se cumplió con todas las condiciones y que ejecute los recursos con autonomía. De otro lado, queremos que mientras se hace esa contrarreforma se garantice que va a haber flujo efectivo para los recursos aprobados, porque es un hecho y un indicador grave que en 2012 no se hubiese ejecutado un solo peso en obras de impacto local.

¿Y la segunda petición?

Nos parece que es muy importante que se flexibilice la aprobación de los proyectos. La ley lo que dice es que el único requisito que se debe cumplir es que el proyecto este incorporado en el plan de desarrollo local y debería ser así, no como está sucediendo hoy en día, que las entidades del orden central no hacen sino poner trabas.

¿Cuál es la postura de los alcaldes del país frente al proceso de paz entre el gobierno Santos y las Farc?

Los alcaldes y alcaldesas están de acuerdo y el clamor de la gente es que queremos la paz. Desde el principio hemos respaldado al presidente pero también hemos advertido que esa paz no puede ser a cualquier precio. Lo que se quiere es que estos señores asuman la responsabilidad histórica, social y política que tienen por el tanto daño que le han hecho al país. Las Farc no pueden aparecer ahora como si fueran ángeles o los Robin Hood que el Estado injustamente combatió. Debe haber perdón pero no olvido y un mínimo de responsabilidad y de consecuencias por las acciones violentas que cometieron contra la población civil.

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Guía para líderes locales: Planeando, conectando y financiando las ciudades

Algunos aman las ciudades, otros las odian, o las aman y las odian.

Aquellos que las aman, ven en ellas los contrastes, las historias que convergen y los intercambios culturales; ven lugares donde la alta concentración de población y actividad económica abre las puertas a oportunidades no sospechadas. Entienden que la cercanía que viene con la densidad de las ciudades propicia la innovación, y permite ahorros por mayores volúmenes de producción y por la cercanía entre empresas.

Aquellos que las odian destacan los demonios que siempre las acompañan. Demonios de contaminación, congestión, crimen. Porque la densidad, que permite la interacción innovadora entre trabajadores y empresas, puede también llevar a altos niveles de congestión, cuando la infraestructura vial no es apropiada, así como facilitar la propagación de enfermedades contagiosas, cuando los sistemas de acueducto y alcantarillado no cubren a toda la población y cuando los centros de salud son insuficientes.

Algunas ciudades latinoamericanas han sido reconocidas en el mundo por ser innovadoras. Medellín es un ejemplo, con el reconocimiento que le dio el Wall Street Journal por sus esfuerzos para fortalecer la economía, planear la ciudad de manera coordinada y eficiente, e integrar diferentes áreas de la ciudad.

Sin embargo, las ciudades latinoamericanas son también centros de contrastes que hacen que cada una de ellas se divida por lo menos en dos grupos. El de una población que enfrenta retos diarios para llegar a sus lugares de trabajo y acceder a bienes y servicios básicos. Y el de la ciudad opulenta, donde la actividad económica florece y para la cual el acceso a los bienes y servicios está garantizado.

La gran mayoría de las ciudades latinoamericanas enfrenta grandes brechas que separan a la población por niveles de ingreso y que algunas veces se convierten en trampas que impiden a los pobres mejorar sus condiciones.

Estas barreras limitan las interacciones entre individuos y empresas, limitando los beneficios que puede traer la densidad de las ciudades.

Pero no tiene que ser así. La pregunta es cómo podemos fortalecer lo positivo de las ciudades, manteniendo bajo control los demonios que las acompañan.

El Banco Mundial, junto con líderes de política e investigadores de más de 15 países de todas las regiones del mundo, ha recogido experiencias y desarrollado un marco práctico para construir capitales que funcionen mejor.

Las lecciones aprendidas y el marco diseñado se presentan en la nueva publicación del Banco Mundial: Planeando, conectando y financiando ciudades– ¡Ahora! Este libro recopila el trabajo de tres años desarrollando una base de conocimiento y diseñando un marco de políticas que ayude a los líderes locales a aislar los demonios de la urbanización e identificar opciones de política para construir mejores ciudades.

Dentro de las tres dimensiones que el título del libro anuncia, planear debe ser la prioridad. Unos derechos de propiedad claramente definidos, una tributación transparente sobre el valor de la tierra y una coordinación adecuada del uso del suelo con la provisión de infraestructura y buen manejo ambiental, son los elementos que deben ayudar a construir ciudades atractivas.

La segunda dimensión es conectar. Conectar con infraestructura de transporte para que las personas y las actividades económicas se muevan sin restricciones; para que los mercados laborales, de insumos y de productos se expandan; para que las ciudades se puedan dedicar a las actividades económicas en las que son más eficientes.


La tercera dimensión, financiar, es la que usualmente los líderes de política consideran en primera instancia. Aunque esta dimensión es tan necesaria como las otras dos, no debe venir sola. La financiación debe seguir a la planeación, no dirigirla.

Esta tercera dimensión presenta grandes retos en las ciudades que crecen rápidamente porque es necesario anticipar grandes sumas de dinero para poder construir sistemas de transporte, acueductos y alcantarillados, y otra infraestructura indispensable en las ciudades.

Los retos de financiamiento serán más manejables si las ciudades utilizan impuestos locales para generar ingresos, y si los líderes locales apalancan con los mercados de tierra y de deuda local para generar nuevos activos. El financiamiento de las ciudades será más eficiente y sostenible si se diseña en coordinación con las políticas de planeación y conexión.

Este nuevo libro proporciona una guía útil para que los líderes locales latinoamericanos conviertan a sus ciudades en ciudades que enamoran.

Descargar el libro (en inglés)

Ciudades vulnerables al cambio climático

La Cátedra de Climatología de la facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA) advirtió que los fenómenos climáticos extremos se "repetirán cada vez con más frecuencia", al abordar las consecuencias del temporal que afectó a regiones bonaerenses y Capital Federal, y la falta de fidelidad en datos y trabajos de prevención.

"Si bien las fuertes lluvias que castigaron a la Ciudad de Buenos Aires y otras regiones del país durante la semana pasada no fueron las más intensas de las últimas décadas, según los registros oficiales, la magnitud de los daños pone en evidencia que el cambio climático llegó para quedarse y que las ciudades no están incorporando las políticas necesarias para afrontarlo", manifestaron los especialistas de la cátedra.

Guillermo Murphy, jefe de Climatología y Fenología Agrícolas de la mencionada facultad, aseguró que "el clima cambió y no es fortuito que estén sucediendo estas tormentas. Estos eventos extremos se van a repetir cada vez con más frecuencia", al reflexionar sobre las causas del temporal junto a Liliana Spescha y Adela Véliz, docentes e investigadoras.

Murphy sostuvo que "en Buenos Aires la tormenta fue importante, pero no la más intensa, y sin embargo las consecuencias fueron muy graves, con pérdidas humanas y económicas".

Los especialistas destacaron, según los registros pluviográficos del Servicio Meteorológico Nacional que permiten medir la intensidad de las precipitaciones, que "el temporal que se registró en la Ciudad de Buenos Aires ocupa el sexto lugar en intensidad desde 1990". En esta oportunidad llovieron 53,9 milímetros por hora, mientras la tormenta más severa fue en enero de 2001, con 98 mm por hora.

En La Plata, la información suministrada por el Servicio Meteorológico Nacional, según la cual se registraron 181 mm el 2 de abril, "se alejó fuertemente de los datos de la Universidad Nacional de La Plata, que registró una acumulación de 392 mm para la misma jornada, con observaciones realizadas a las 9, 15 y 21 horas".

"Aún teniendo en cuenta la información oficial, en pocas horas llovió más del doble que el promedio histórico de todo el mes de abril, situado en 80 mm", alertó Véliz, para sostener que "queda claro que las ciudades son cada vez más vulnerables a este tipo de eventos. Hay que hacer algo, porque el clima cambió y el crecimiento urbano también determina que, ante estos eventos cada vez más habituales, ocurran catástrofes".

Spescha apuntó que en las décadas del 40 y 50, "cuando fueron diseñadas gran parte de las obras de Buenos Aires, la Ciudad tenía una relación de escurrimiento e infiltración cercana al 50 por ciento", y acotó que "hoy esa relación cayó a 10%, porque desaparecieron muchos espacios verdes y el terreno fue cubriéndose con concreto, que no absorbe el agua". Cerraron: "Pensamos que la adaptación al cambio climático comienza por la implementación de políticas al respecto y un plan de contingencia que hoy, en la práctica, no existe".

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Bolivia. Elaboran Ley de Municipalidades supletoria de las Cartas Orgánicas

La ministra de Autonomías, Claudia Peña, informó que el Gobierno elabora una nueva ley de municipalidades que regirá para los municipios que no cuenten con cartas orgánicas.

“Lo que va a hacer esta ley de gobiernos municipales es dar una supletoriedad a esa norma. Todos los gobiernos municipales que no tenga cartas orgánicas se van a regir por esta ley nacional”, declaró la autoridad.

El proyecto de ley pretende adecuar los gobiernos municipales a la Constitución Política, en la que se establece las características y las competencias que tendrán los gobiernos locales.

Según datos del Ministerio de Autonomías, de los 339 municipios del país, 271 (80%) están en proceso de diseño de sus cartas orgánicas, mientras que 40 municipios ya remitieron sus documentos al Tribunal Constitucional Plurinacional para determinar si son compatibles o no con la CPE.

Al menos 28 gobiernos locales no tienen proyectado elaborar sus cartas debido a la falta de presupuesto y otros factores.

La Ley Marco de Autonomías y Descentralización establece una ruta crítica hasta que los gobiernos municipales logren contar con su carta orgánica.

Para empezar debe ser producto de un proceso participativo y consensuado con los actores sociales, una vez aprobado en los concejos municipales debe ser enviado al Tribunal Constitucional y si existen observaciones vuelven a los concejos para la corrección y al final el documento será sometido a referéndum.

Es decir, 271 municipios dieron los pasos iniciales de un largo camino por recorrer para la construcción de su documento, que facilitará la implementación más efectiva del sistema de las autonomías municipales.

De acuerdo con la Ley Marco de Autonomías, la norma supletoria servirá entre tanto se concluya la aprobación de las cartas orgánicas y sustituirá a la Ley de Municipalidades.

La titular del Ministerio de Autonomías señaló que la redacción de la norma se coordina con la Federación de Asociaciones Municipales y con las asociaciones municipales de Bolivia.

Peña precisó que el Tribunal Constitucional, en su resolución sobre la norma autonómica, declaró la constitucionalidad de la ley supletoria.


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