Opinión. Bolivia: Más democracia, más descentralización

Todos los centralismos y autoritarismos son enemigos de la descentralización porque ésta obliga a compartir los espacios de poder y profundiza la democracia. Por eso, a más descentralización, más democracia.

Para el Gobierno boliviano esto de las autonomías, lejos de ser una oportunidad, es un problema y hacen todo lo posible por menospreciarlas. Empezaron eliminando el Ministerio de Participación Popular para reducirlo a una dirección y crear un Viceministerio de Descentralización que se ha dado a la tarea de elaborar una serie de "ideas innovadoras" que buscan bloquear, entorpecer y minimizar el proceso autonómico.

El Gobierno, en vez de preocuparse por empoderar a los municipios y las prefecturas ha elaborado "sesudas" propuestas, primero, de autonomías indígenas y, luego, de regionalización del país con el claro objetivo de cuestionar no solo la legalidad de los actuales departamentos sino también la legitimidad de los prefectos. Finalmente, estos días, nos han sorprendido con la genial iniciativa de presentar un proyecto de ley de fiscalización y, otra vez, el objetivo es el mismo: debilitar y poner en duda pública la honestidad de las autoridades departamentales ("deben estar robando" dijo un diputado masista). El desprecio por la gestión descentralizada y compartida no solo se expresa en el ninguneo a los municipios y prefecturas, sino que se extiende a la Asamblea Constituyente que está reducida al cuarto trasero del poder central y los asambleístas convertidos en ovejas que siguen los designios del tata central.

En todo caso, el proceso de descentralización es irreversible y dudo que se lo pueda detener.Y la irreversibilidad del proceso esta marcada por la legitimidad que tienen los actuales prefectos como por la apuesta del pueblo boliviano por la democracia, apuesta que viene desde hace 20 años atrás. Bolivia nunca más volverá a tener prefectos nombrados a dedo. Es tiempo de preguntar a nuestros gobernantes si en realidad apuestan y tiene como fin la democracia o continúan con el viejo paradigma de que ésta es sólo el puente para alcanzar un estadio mayor y que solo hay que usarla para ese objetivo.

Ivan Arias Durán
Ex viceministro de Participación Popular en la gestión de Jorge Quiroga